Estimados amigos, saludos para todos. Espero que vaya muy bien.
Hace mucho que no aparezco por este foro. Es una pena que las malas noticias siempre me hagan volver por aquí. En este caso, porque están enfrentando al colectivo de trabajadores de autobuses y a los ciclistas. Sin embargo, la convivencia se está haciendo efectiva bajo el respeto mutuo.
El pasado 18 de julio, el concejal delegado de movilidad hizo las siguientes declaraciones:
http://www.ideal.es/granada/v/20100718/granada/ayuntamiento-granada-estudia-prohibir-20100718.html
El Ayuntamiento de Granada estudia prohibir las bicicletas por Gran Vía con el objetivo de agilizar la circulación de los transportes públicos. Según explica el concejal de Movilidad José Manuel García Nieto, el argumento principal para estudiar esta medida es no entorpecer unos recorridos que afectan al tráfico de toda la ciudad.
García Nieto asegura que ha habido quejas directas de los conductores de autobuses y taxis que a diario se ven obligados a circular detrás de un ciclista. Esto supone que los transportes públicos tienen que recorrer la Gran Vía a velocidades menores de 10 kilómetros por hora.
Sobre la posibilidad de establecer un carril específico para las bicis, el concejal de Movilidad indica que «tenemos que mantener las actuales vías, con sus dos sentidos de circulación. Es imposible ensanchar más los carriles».
Si esta medida sale adelante, ¿qué pasará con los ciclistas? García Nieto adelanta que se está estudiando también la posibilidad de establecer métodos de circulación preferente por la calle Elvira y la Calle Santa Paula para cubrir el tramo de Gran Vía en ambas direcciones.
Ante este atropello a los derechos de los ciclistas, http://biciescuelagranada.blogspot.com, entidad sin ánimo de lucro que se dedica a enseñar a conducir la bicicleta en el ámbito urbano y en la que colaboro como profesor, ha redactado el siguiente comunicado rechazando tal medida:
Si el Ayuntamiento de Granada prohíbe circular en bici por la Gran Vía, estará destruyendo la potencialidad de este medio de transporte, vetará su derecho a usar la calzada y fomentará su uso por las aceras perjudicando a los peatones.
Según la ley de tráfico, la bicicleta es un vehículo, es decir, un aparato apto y con derecho y obligación a circular por la calzada. En el ámbito urbano, la calzada debe ser compartida por todos aquellos que tienen derecho a usarla, sin perturbar al de los demás.
Ya conducimos nuestras bicis por la calzada de forma segura. No es más arriesgado que hacerlo en cualquier otro tipo de vehículo. Es cómodo y seguro si se siguen una reglas sencillas, aprender a utilizarla como un vehículo: conocer los riesgos y saber evitarlos. Para ello, no necesitamos ni carriles bici urbanos, ni limitar la velocidad de circulación. Los vehículos tienen la obligación de reducir su velocidad cuando detectan que hay otro circulando a velocidad menor, y solo lo podrán adelantar cuando sea posible hacerlo de forma segura. Esto no perturba al derecho a usar la calzada al resto de conductores, ya que los ciclistas somos parte del tráfico de vehículos.
La circulación lenta de los autobuses por la Gran Vía no se debe a la presencia de ciclistas, sino a una mala planificación de este transporte público que convierte a esta vía en un auténtico cuello de botella. La velocidad media de los autobuses es igual, e incluso menor, a la de los ciclistas. La convivencia es posible bajo el respeto mutuo.
La Gran Vía es una arteria de acceso directo y rápido para los ciclistas, por donde miles circulan cada día, número que seguirá creciendo de forma imparable. La prohibición de circular en bici por la Gran Vía proponiendo rutas alternativas nos impide realizar nuestro trayecto de forma rápida, confortable y en igualdad de condiciones que los ciclomotores y motocicletas.
Aunque prohíban circular en bici por la Gran Vía, seguiremos haciendo uso de nuestro derecho a conducir nuestras bicis por su calzada.
Saludos a todos y muchas gracias.
